28/12/14

II: Cuba

escucha esto o esto mientras lees (Cubana, Falla / Cuba, Albéniz)


Se oye un ruido de olas que inunda toda la ciudad: las aves graznan y vuelan, veloces, hacia el sol omnipresente, pero nunca llegan hasta él. Se oye también una dulce música que sin pensarlo hace que las caderas se muevan, que se empiece a bailar un suave y melodioso son de maracas y palmas. Huele a arena y todo te insta a tumbarte a la playa para acariciarla, a saborear la sal del agua. A relajarte. A dejarte la voz cantando y a seguir el ritmo hasta que te escuezan los pies descalzos. 

Se percibe ya, al fondo de la playa, el atardecer, que se lleva consigo toda la luz, pero que deja en tierra todo el color, el contraste, el exotismo, el compás, los chasquidos. A quién le importa que sea de noche si todavía es de día en el interior. Se oye también un barullo de fondo de gente que conversa, que sonríe y a veces que se entristece, pero que todo lo hace con júbilo y con acento suramericano. 

Se va lo bueno, pero todavía queda lo mejor. 

2 comentarios:

  1. Lo mas cerca que he estado de Cuba fue cuando mi prima me enseñó las fotografias de su viaje hace algunos años. Un lugar mágico desde luego, playas de arena blanca, una ciudad llena de color y de historia.
    Tu texto me ha transportado hasta esta maravillosa isla, muchas gracias ;D
    Un beso
    Lena

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  2. Una entrada preciosa, querido Étincelle, tan alegre y brillante que me ha arrancado una sonrisa de oreja a oreja. Siempre es un placer leerte, y esta maravillosa descripción es tan resplandeciente como tú. Algún día te mostraré cómo brillas a través de mis ojos.

    Un frío beso,

    Emily

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